
Corazón ensangrentado
al crepúsculo interminado.
Entrañas de placer,
inertes a tu fe.
Grietas rojas y amargas
corren por mis pestañas,
saciables de sangre
amores de infamia.
Indeterminables sabores
al grito de la desesperación,
humillada al dolor
osadías del perdón.
Pensamiento abismal
cálida, sensual, animal
sáciate de mi carne
que tiene sabor a mal.
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